12/9/17


Siguiendo a una autora....
                                         Norma Huidobro

Los chicos de sexto grado leyeron textos de la escritora Norma Huidobro:

"La tercera puerta"
"Octubre un crimen" y
"Los casos de Anita Demare"


                                          



22/8/17

5º y 6º grado

Leemos "Rafaela" de Mariana Furiasse

Una de las novelas más leídas de la escuela, será el eje de trabajo para el Proyecto Rec sobre Educación sexual integral.


"Me llamo Rafaela Rivera tengo 16 años. No me veo redonda pero muy poco puedo parecerme a esos modelos de la tele.
Sé, en cambio, perfectamente los beneficios de ser delgada hasta los huesos. Lo sé porque tengo dos ejemplares en casa. Que no he podido imitar. Mamá y mi hermana.
Los varones y yo no relacionamos históricamente sin relación alguna. Ni amigos, ni novios, ni nada.
Además, soy tímida. Callada. Y las cosas que me gustan no las puedo compartir con mis amigas. Me gustan los libros, el cine y el teatro y otras cosas arriesgadas. Amo el violín desde que calló en mis manos  luego de que papá se fue.  Papá tocaba el violín como los dioses.
No me gusta mostrarme, ni que me observen.
Ana, es la profesora que más quiero la única que sabe que existo, ahí, en el fondo del aula."


Y después nos espera....





Luego de 14 años de la publicación de "Rafaela", Mariana Furiasse publicó a fines de 2016, la segunda parte de esta historia.
Uno suele desconfiar de las segundas partes, pero en esta ocasión, la segunda parte supera a la primera. En "Intermitente Rafaela", la protagonista tiene un año y pico más (está en quinto año del secundario), y le siguen pesando las ausencias...
Mientras el libro sigue visitando las casas de nuestros alumnos, vamos conociendo su historia...

7º grado

Estudiamos sobre la Segunda Guerra Mundial - El nazismo - El Holocausto 

Vimos dos de los documentales que Canal Encuentro ofrece sobre la vida de Sara Rus.

"Su infancia en el gueto de Lodz. Auschwitz y el trabajo en una fábrica de aviones. Su entrada clandestina en una Argentina que no recibía judíos y una carta a Eva Perón. La desaparición de su hijo y la búsqueda de justicia. Una mujer que recibió en 2008 el premio Azucena Villaflor que da el gobierno nacional y fue declarada ciudadana ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en el  2010."

Sara cuenta en primera persona, lo que vivió durante el nazismo, cómo sobrevivió junto a su madre, la llegada a Buenos Aires, el amor de su esposo y la desaparición de su hijo durante la última dictadura.


Capítulo 1: "Crecer de golpe"
Capítulo 2: "Supervivencia"     

7/8/17



José de San Martín

17 de agosto


Autor: Felipe Pigna
     "José Francisco de San Martín nació en Yapeyú, hoy provincia de Corrientes, un 25 de febrero de 1778. Yapeyú había sido fundada en febrero de 1627 por los Jesuitas y se transformó con el tiempo en el más importante centro ganadero del Río de la Plata, famoso sus zapaterías cuyos productos eran exportados a Chile y Perú. También se producían ahí diversos instrumentos musicales de gran calidad. Todo esto decayó con la expulsión de los jesuitas en 1767, pero Yapeyú siguió siendo una ciudad importante dentro de la estrategia española para estas tierras.
     Así fue como el gobernador de Buenos Aires, Bucarelli, encomendó al Capitán don Juan de San Martín el cargo de teniente gobernador de Yapeyú en 1774. Allí se instaló don Juan con su mujer, Gregoria Matorras, y sus hijos María Elena, Juan Fermín y Manuel Tadeo. Poco después nacerán Justo Rufino y el menor de la familia, José Francisco, quien pronto comenzó a ser cuidado por una niñera india, Juana Cristaldo que según doña Gregoria, lo consentía demasiado. Cuando José tenía apenas tres años, toda la familia debió abandonar Yapeyú y trasladarse a Buenos Aires. El virrey Vértiz le ordenó a Don Juan hacerse cargo de la instrucción de los oficiales del batallón de voluntarios españoles. Los San Martín vivirán en la capital del virreinato hasta fines de 1783, cuando fue aceptado el pedido de Don Juan para regresar a España. Se le encargó la dirección de un regimiento en Málaga y allí se instaló la familia. José, que tenía por entonces ocho años, se supone que estudió  en el Seminario de Nobles de Madrid. Allí aprendió latín, francés, castellano, dibujo, poética, retórica, esgrima, baile, matemáticas, historia y geografía. En 1789, a los once años ingresó como cadete al regimiento de Murcia y en poco tiempo ya tomará parte activa en numerosos combates en España y en el Norte de África. Entre 1793 y 1795 durante la guerra entre España y Francia, el joven San Martín tuvo una actuación destacada en todos los combates en los que participó, y ascendió rápidamente en sus grados militares hasta llegar al de segundo teniente. En la guerra contra las fuerzas napoleónicas y ya con el grado de Teniente Coronel, fue condecorado con la medalla de oro por su heroica actuación en la batalla de Bailén el 19 de julio de 1808.
    El joven José no olvidaba sus orígenes americanos y estaba muy al tanto de los sucesos del Río de la Plata. Al enterarse de los hechos de mayo de 1810, decidió pedir el retiro del ejército español para poner sus conocimientos y experiencia al servicio de la naciente revolución americana. (...)
   Finalmente en enero de 1812 San Martín emprende el regreso a su tierra natal a bordo de la fragata inglesa George Canning. “Yo serví en el ejército español desde la edad de trece a treinta y cuatro años, hasta el grado de teniente coronel de caballería. En una reunión de americanos en Cádiz, sabedores de los primeros movimientos de Caracas, Buenos Aires, etc., resolvimos regresar cada uno al país de nuestro nacimiento a fin de prestarle nuestro servicio en la lucha." José de San Martín.(...)"

Si querés saber más sobre el Libertador, en el año del Bicentenario del cruce de Los Andes, te invitamos a recorrer un blog realizado por bibliotecarias/os de los distritos escolares 4º y 5º junto con el Supervisor de Bibliotecas.

Allí podrás encontrar imágenes, enlaces de interés, videos e información que fue brindada en el Museo Histórico Nacional.

¡No te lo pierdas!





19/6/17

3º grado

Conociendo la obra de Elsa Bornemann

Elsa Bornemann nació en Buenos Aires, el 20 de febrero de 1952, en el barrio de Parque de los Patricios, en la ciudad de Buenos Aires. Hija de Blanca Nieves Fernández, una argentina descendiente de portugueses y españoles, y de Wilhelm Karl Henri Bornemann, un alemán, de profesión relojero, experto en relojes de torres y campanarios. Era la más pequeña de tres hermanas: Hilda, Margarita y Elsy, como la conocían los íntimos y como solía firmar cartas y dedicatorias a sus lectores. 


Fue Profesora en Letras, egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y realizó estudios de inglés, alemán, italiano, latín y griego.

Ejerció la docencia en todos los niveles, dictó muchos cursos y conferencias, integró variedad de mesas redondas y jurados, asistió a múltiples seminarios y congresos como invitada especial, y dio numerosas charlas en establecimientos educativos y culturales.
Fue una de las más destacadas escritoras argentinas para niños y jóvenes. Comenzó a publicar libros para ellos en los años 70 y su literatura sigue vigente, recolectando el aprecio de los lectores, que se renuevan de generación en generación.
Su obra abarca el cuento, la novela, la poesía; el amor, el humor y el terror. Compuso también canciones y piezas teatrales y ha elaborado antologías de cuentos tradicionales de diferentes etnias, ensayos, traducciones y prólogos. Muchas de sus obras se han publicado en Japón, Israel, Estados Unidos y diversos países de Latinoamérica y Europa. Recibió un amplio reconocimiento nacional e internacional.
Falleció en Buenos Aires, el 24 de mayo de 2013.
(Extraído de la página http://elsabornemann.com/wp/biografia/)
Disfrutamos de la lectura de sus obras...

¡¡¡Nos asustamos!!!!....


.....¡¡Nos reímos!!....

















                                       

....y nos enamoramos.




















7/6/17


2º grado

Lectura de la novela "Dailan Kifki"

Lectura de poesías de María Elena Walsh

Tomando nota de la biografía de la autora 




María Elena Walsh nació el 1.º de febrero de 1930 en la localidad bonaerense de Ramos Mejía. En ese entonces era una zona aún campestre, muy verde y apacible, rodeada de chacras y casas quintas. La estación de tren se había inaugurado en septiembre de 1858 y fue la primera parada ferroviaria instalada fuera de los límites de la actual Capital Federal. En 1923 ya se había electrificado el Ferrocarril Oeste en el tramo Once-Moreno, lo que permitía combinar con el subte hacia la Plaza de Mayo. El eslogan de esa época era: «Del subte al tren sin cambiar de andén». El desarrollo ferroviario era sinónimo de progreso. 
Su padre, Enrique Walsh, que era hijo de inmigrantes de origen irlandés, trabajaba como jefe de contaduría de la línea Sudoeste. Era viudo, con cuatro hijos adolescentes, casado en segundas nupcias con Lucía Elena Monsalvo, una argentina, amante de la naturaleza, hija de padre argentino y madre andaluza. Juntos tuvieron dos hijas, Susana, la mayor, y María Elena, cinco años menor. Vecina de la famosa fotógrafa Grete Stern, toda la familia vivía en un gran caserón con huerta, patios, gallinero, rosales, gatos, limoneros, naranjos y una higuera. 
A su papá le gustaba tocar el piano y cantar canciones de la tradición oral inglesa que había escuchado de niño. Fue él quien introdujo a la pequeña María Elena en ese cancionero popular y en los juegos lingüísticos que caracterizan el nonsense británico, una de las principales fuentes de inspiración de donde posteriormente ella tomaría el uso del absurdo como un recurso humorístico esencial de su obra.
Sus padres eran personas con una gran sensibilidad hacia el arte, la lectura, la música. María Elena creció un entorno de clase media ilustrada, rodeada de música, libros y películas del recién nacido cine sonoro, en los años dorados del musical hollywoodense.

Fue educada con mayores libertades con respecto a la educación tradicional de las niñas de la época, lejos del estilo Shirley Temple —ícono de la infancia en la década del 30, de risitas con hoyuelos y adorables rizos tirabuzones—. María Elena se desarrolló al margen de cursilerías sociales tales como las típicas clases de danzas clásicas y declamación.

Tempranamente ella marcó un distanciamiento ideológico de las expectativas y los estereotipos impuestos social y culturalmente para cualquier jovencita en esos tiempos.

A los 12 años ingresó a la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano de Buenos Aires que, a diferencia de la mayoría de los establecimientos de enseñanza secundaria de los años cuarenta, ofrecía una propuesta educativa algo más liberal.
Tímida y rebelde, leía mucho. 
A los 15 años publicó su primer poema en la revista El Hogar y en 1947, a los 17, antes de terminar de cursar en la Escuela Nacional de Bellas Artes, de donde egresó como profesora de Dibujo y Pintura, solventó con sus ahorros la publicación de su primer libro, Otoño imperdonable, que recibió el Segundo Premio Municipal de Poesía.

Conoce al escritor Juan Ramón Jiménez, quien le da una beca para estudiar en los Estados Unidos. Luego vuelve a la Argentina y prueba suerte como profesora de inglés. Insatisfecha y desilusionada decide abandonar su destino de joven promesa literaria y emprende un viaje iniciático junto con Leda Valladares, primero por Latinoamérica y más tarde rumbo al París de la posguerra, donde resplandecía el viejo varieté.


Ellas conformaron el dúo Leda y María. Recorrieron varias ciudades europeas interpretando música folclórica: zambas, cuecas, vidalas y bagualas.

Por esa época, entre bambalinas, María Elena comenzó a escribir versos para niños, y del folclore nacional dio un vuelco hacia la «canción infantil de autor».
A través de sus canciones, textos, guiones y obras teatrales infantiles exploró una nueva poética que trascendía lo didáctico y lo tradicional. 


Ella supo recrear y traducir un conjunto de múltiples influencias culturales —el sinsentido y el humor paródico inglés, el romancero español, el coplerío y el folclore latinoamericano junto con el music hall francés y americano— en un repertorio singularísimo y diverso, presente en la banda de sonido de la infancia de muchas generaciones de niños, y que perdurará como un tesoro familiar y afectivo altamente apreciado por todos nosotros.