27/8/13




   En "El Aleph", el autor puede comenzar a narrar una historia y terminar en otra, se cita cual personaje testigo de sus cuentos, nos habla de bibliotecas salidas de su imaginación y rompe completamente con la tradición narrativa contemporánea. Su lectura es un doble reto: a las neuronas y a la imaginación. 



El Aleph 

     El narrador empieza por contar la muerte de Beatriz Viterbo y el profundo dolor que dejó en él y su familia. Cada año acudía a la casa de la extinta mujer para convivir con una agradable familia que bien lo recibía. Entre ellos, el primo de Beatriz, Carlos Argentino Daneri, quien comparte sus inquietudes literarias con el narrador. Pasado el tiempo, el narrador sospecha que Daneri pretende que él escriba el prólogo de su obra. Para ello tiene que acabar su poema en casa, junto a El Aleph. La primera definición que el narrador nos ofrece es: “uno de los puntos del espacio que contiene todos los puntos”. Daneri advierte que El Aleph es solamente suyo y que lo descubrió en su niñez. El narrador lo considera un loco y se muestra interesado en conocer a El Aleph. 
    Daneri accede y lo lleva a su casa. Y ahí, mientras observaba uno de los tantos retratos de Beatriz, Borges le habla a su extinta amada. Daneri dicta unas precisas instrucciones para que Borges vea a El Aleph y éste, un tanto escéptico, las acata. Finalmente, Borges se encuentra con una esfera de dos o tres centímetros de diámetro donde todas las cosas suceden: Borges ha encontrado a El Aleph. Todo sucede al instante, todo el universo se refleja en El Aleph y El Aleph en todo el universo.
      Seis meses después, la casa que ocultaba a El Aleph fue destruida. Daneri publico sus poemas y obtuvo incluso un premio nacional.




1 comentario:

Lorena y Adriana dijo...

Los chicos de 6º ya empezaron a imaginar qué contiene su Aleph ¿te animás a contar el tuyo?