23/11/10

¡La oruga se transformó en mariposa!

Camila y Espejitos

Recién nacida

Secando lentamente las alas

Se trata de una mariposa diurna y fácil de ver: es la "Espejitos" (Agraulis vanillae maculosa. Sus orugas se alimentan de algunas especies de la familia Pasifloráceas exclusivamente. La más común en Buenos Aires es una trepadora conocida como Mburucuyá o Pasionaria (Passiflora caerulea). Florece profusamente en verano y sus flores son muy admiradas en el mundo, por tener un exotismo digno de observar.

La Espejitos pone sus huevos allí. La oruga, una vez que nace se come su propio huevo y comienza a devorar hojas ávidamente durante días, hasta que alcanza el tamaño necesario para empupar. En ese momento, busca un lugar adecuado para formar la crisálida o pupa, en general Espejitos lo hace en el envés de la misma hoja de la planta, pero también puede hacerlo en otra superficie de la que se pueda colgar y que se encuentre cercana (de hecho la foto la muestra en la Dirección de la escuela). Las espinas que tiene esta oruga están destinadas a amedrentar predadores, por eso hay que evitar agarrarlas con la mano. Si fuera necesario transportarlas, lo mejor es acercarles una hoja de mburucuyá y enseguida se trepan.

Una vez terminada su metamorfosis, ya transformada en adulto, rompe la cáscara y sale al exterior. Durante algunas horas debe secarse, con la cabeza para arriba, a veces extendiendo y plegando las alas. Es el momento de más vulnerabilidad. Durante el secado, el líquido que expide su cuerpo es de color rojo. Y cabe aclarar también que el mediodía se constituye en el mejor momento para la observación de mariposas.
La razón de su nombre es que en la faz ventral de sus alas, porta unas formaciones espejadas, que causan reflejos metálicos cuando les dá el sol y gracias a ese artificio confunde a posibles predadores.

Quienes deseen atraer mariposas a sus jardines o balcones y poder apreciar su metamorfosis, deberían probar entonces con un Mburucuyá (sale de semilla y es muy rústica), una planta nativa maravillosa, la cual es alimento incluso, de otras mariposas bonaerenses.

La flor de la Pasionaria

2 comentarios:

Bibliotecari@, Andrea.- dijo...

Simplemente bello, encantador y digno de ser multiplicado en otras escuelas. Las felicito ♥

Barberán Zangaro dijo...

¡Buenísimo!